Una sesión son horas con la máquina encendida. Este software para estudio de tatuajes responde por WhatsApp a quien escribe, le reserva la sesión y confirma el día antes, sin que sueltes el trabajo.
Sin tarjeta de crédito • Gratis durante el piloto
Tres cosas que pasan todas las semanas en un estudio de tatuaje
Preguntan por un diseño, contestas cuatro horas después y ya no responden. En tatuaje la conversación se enfría más rápido que la cita: quien escribe está decidido HOY.
No puedes parar a media pieza para cuadrar una cita. Los mensajes se acumulan y al final del día contestas veinte de corrido, mal y tarde.
No es un hueco de treinta minutos: son cinco horas de la agenda de un tatuador que ya no se llenan con nada. Es el hueco más caro que existe.
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de trabajo que habrían hecho a mano, sumando todos los negocios que usan LlenaTuSilla
Los conteos salen de la actividad real de la plataforma. Los minutos por tarea son estimados conservadores: no contamos nada que el negocio hizo desde su panel, ni el papeleo que el sistema cierra solo. Preferimos quedarnos cortos.
Uno trabaja de martes a sábado, otro solo por cita cerrada. El bot conoce los días de cada uno y no ofrece horas que ese tatuador no tiene.
Cargas cada servicio con su duración real —sesión, retoque, piercing— y el bot bloquea ese tiempo entero. Nadie te mete una cita encima de una pieza de cinco horas.
El recordatorio sale el día antes y el mismo día. El cliente confirma o cancela desde el chat, y si cancela con tiempo el bloque vuelve a quedar libre.
Grabas una nota de voz explicando cómo cotizas y el bot la manda cuando preguntan precios. En un oficio donde el precio depende del diseño, explicarlo con tu voz vale más que una tarifa.
Si trabajas por porcentaje de silla, la plataforma cuadra la quincena de cada uno, descuenta adelantos y deja el neto. Sin cuentas de servilleta.
Quién entra, a qué hora, con cuál tatuador y qué pieza. Desde el celular, sin levantarte del puesto.
Una tarde y queda atendiendo
Tus profesionales con sus horarios y tus servicios con precio y duración. Nada más.
El número que tus clientes ya conocen, o uno nuevo de WhatsApp Business si prefieres.
Responde, agenda y recuerda. Tú ves todo en el panel y puedes meter mano cuando quieras.
Elige el plan y la cantidad de profesionales que se adaptan a tu negocio
$15.000 incluye 1 prof
Después de 15 días de prueba gratuita
No se requiere tarjeta de crédito
$20.000 incluye 1 prof
Después de 15 días de prueba gratuita
No se requiere tarjeta de crédito
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Sí, y es de lo que más cambia. Cada servicio se carga con su duración real, así que una sesión de cinco horas bloquea cinco horas de esa agenda. El bot no puede ofrecer un horario que se encabalgue con una pieza en curso.
Puede explicar cómo cotizas en lugar de dar un número. Grabas una nota de voz —"depende del tamaño y la zona, mándame la referencia"— y el bot la manda cuando preguntan. Para lo que sí tiene precio fijo, como un piercing o un retoque, lo dice tal cual lo cargaste.
El cliente puede mandar la imagen por el mismo WhatsApp y te queda en la conversación, que ves completa desde el panel. Tú decides si cierras la sesión o sigues hablando; puedes intervenir el chat en cualquier momento.
Sí. Cada tatuador tiene sus días, sus horas y los servicios que hace. El bot solo ofrece lo que ese tatuador de verdad atiende, así que no te agenda un piercing con alguien que no lo hace.
No es obligatorio. Conectamos el número que ya tienes publicado en Instagram, o te asignamos uno nuevo de WhatsApp Business si prefieres separarlo del personal.
Sí. El panel se abre en el navegador del teléfono y se usa como una app: las sesiones del día, la agenda de cada tatuador y las conversaciones completas. Y quien te escribe tampoco instala nada, reserva desde el mismo chat en el que te preguntó por el diseño.
Sí, y sin tarjeta de crédito. Cargas tus tatuadores, tus servicios y sus duraciones reales, y lo pruebas con gente que te escribe de verdad. Lo que se cobra después va por tatuador y no por sesión agendada, así que un mes flojo no te sale más caro que uno lleno.
Es el sistema completo. Tienes la agenda de cada tatuador, calendario del día y de la semana, ficha del cliente con su historial de sesiones, reportes y liquidación por porcentaje de silla, todo desde el panel. El bot de WhatsApp es el canal por el que entran los turnos, no el producto entero: también agendas a mano y recibes reservas online desde tu página pública.
En que quien pregunta no tiene que abrir ningún link. Te escribe por WhatsApp como ya lo hace desde Instagram, y el bot le responde y le reserva la sesión en el mismo chat. Con un link de reservas le pides a alguien que está decidido en ese momento que se salga de la conversación, llene un formulario y vuelva — y ahí es donde se enfría. Si igual quieres el link, tu página pública también toma reservas online.
Sin tarjeta de crédito. Sin instalar nada.
¿Trabajas con varios tatuadores? Lee cómo coordinar la agenda del equipo sin choques